El pasado 15 de mayo, en Ámsterdam (Países Bajos), JBL celebró su 80 aniversario con un evento que se convirtió en un homenaje a su legado en el audio. La marca ha sido pionera en tecnologías que han transformado la forma en que se crea y se percibe el sonido, desde sus inicios en el cine hasta la actualidad con sus altavoces y auriculares inalámbricos.
Una historia de innovación y legado
La compañía, subsidiaria de Harman, organizó este evento en el Club JBL, su sede central en Europa, donde ofreció una experiencia inmersiva para los asistentes bajo el nombre de Playback Gallery. Este museo itinerante comenzará su viaje por el mundo este año para conmemorar ochenta años de sonido, comenzando con la fundación de JBL en octubre de 1946. Sin embargo, la historia de JBL se remonta a 1927, cuando el ingeniero James B. Lansing empezó a fabricar altavoces para radios en Los Ángeles (Estados Unidos).
Sus inicios en innovación: del cine al hogar
La firma comenzó su andanza en la década de 1930, con la llegada del cine sonoro y las bandas sonoras. En 1934, Lansing se unió a los ingenieros de Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) para crear el primer sistema de audio para cine de dos vías, conocido como el Shearer Horn. En 1946, Lansing fundó JBL (James B. Lansing Sound Incorporated) con el objetivo de innovar en el sonido profesional y llevar estas tecnologías al entorno doméstico.
Un ejemplo de esta adaptación fue el Lansing Iconic, lanzado en los años 30, que se vendió como el Lansing Iconic Salon en 1937, antes de que JBL existiera oficialmente.

El nacimiento oficial de JBL se marcó con el D130 en 1946, un altavoz que permitía su uso tanto en cines como en entornos musicales. Ya en los años 50, JBL lanza el Paragon, una pieza de equipo estereofónico que costaba alrededor de 2.200 dólares y fue un objeto de lujo utilizado por figuras como Frank Sinatra y el presidente Richard Nixon. Se produjeron solo mil unidades entre 1957 y 1983.

En 1964, también se exhibe el Lancer 99, crucial en la evolución hacia altavoces autoamplificados modernos. En la siguiente década, el JBL 4320 se convierte en el monitor de referencia en las salas de grabación durante los años 60.
Marcando el ritmo de los 70 a los 90
Durante los años 70, el JBL L100 se destacó por su diseño innovador y su rejilla de espuma naranja, siendo conocido como el «mejor altavoz de alta fidelidad de la década». Se vendieron 125.000 pares solo en esa época. En los 80 y los 90, JBL continuó marcando el ritmo con el 250Ti, que se presentó en 1982 como un altavoz de 14 pulgadas.

En 1998, JBL lanzó su primer altavoz portátil, el JBL Harmony, que incluía una batería y un reproductor de CD, avanzando así en la portabilidad del audio.
El sonido en la era digital y del bluetooth
Con la llegada de nuevos dispositivos digitales y la conexión bluetooth, JBL se adaptó e innovó. Lanzó el On Stage en 2004, permitiendo la conexión del iPod directamente al altavoz. Más tarde, en 2010, lanzó el OnBeat Xtreme, su primer altavoz portátil con conexión bluetooth.

A día de hoy, JBL ofrece una amplia variedad de productos, incluidos altavoces y auriculares inalámbricos, como los nuevos modelos PartyBox 330 y JBL Live, presentados durante el evento reciente.
Una historia de liderazgo
Desde sus inicios, James B. Lansing se ha consolidado como un referente en innovación en audio. JBL no solo equipa más del 40% de los cines a nivel global, sino que también ha sido galardonada con premios como el Óscar por sus logros en ingeniería del sonido.
Hoy en día, JBL sigue liderando el sector, con millones de personas disfrutando de su música a través de sus dispositivos. Como declaró Dave Rogers, presidente de la división Lifestyle de Harman, «durante 80 años, el legado de ingeniería de JBL ha sido el punto de referencia en materia de audio de alta fidelidad, y ese estándar sigue vivo en todos los productos JBL que se fabrican hoy en día».
De cara al futuro, JBL pretende continuar innovando en sonido, enfocándose en tecnologías vanguardistas como el audio espacial y las experiencias auditivas inmersivas.
